Hoy es Día de comer tamales.
Esta fecha se reúnen tres tradiciones religiosas: los judíos celebran la presentación al templo del niño recién nacido al terminar la cuarentena de su mamá, llevan en ofrenda una paloma, Lev12; 1-8; los cristianos celebran la presentación en el templo del Niño Dios a los 40 días de su nacimiento, Lc 2; 22-39 y las culturas prehispánican celebran este día el inicio de las siembras y ofrecen a los dioses Tlaloc y Chichitlicuetl, tamales durante la jornada.
El resultado de este sincretismo es celebrar la fiesta judía de las candelas (velas) en la pirificación de la Virgen María y se lleva al templo al Niño Dios con una vestimenta que es el primer año blanca, el segundo de colores y el tercero coronado como Rey. Mas tarde las personas que encontraron al Niños Dios en la rosca de Reyes Magos, invitan a comer o cenar tamales con atole, café o chocolate.
La Virgen de La Candelaria fue encontrada por unos campesinos canarios en Tenerife y de ahí se trajo su culto a América, se dice que Hernán Cortés traía colgada al cuello una medalla con la imagen de la Virgen de la Candelaria.
Esta fiesta de la Luz tiene en México dos sitios de gran fiesta anual: el barrio de Coyoacán en la CdMx y el pueblo Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Tlacotalpan, Veracruz, donde la iglesia central tiene una imagen de la Virgen de la Candelaria, a quien sacan en procesión y luego pasean por el río Papaloapan antes de regresar a su iglesia blanca que domina la población de casas coloridas y techos de tejados rojos. La fiesta comenzó el sábado 31 y terminará el lunes 9 de este mes, hay concurso de músicos jaraneros, jaripeo y la tradicional alegría veracruzana.
Quizá lo más llamativo de la fiesta, además de comer tamales, es el colorido y modas en los vestidos del Niño Dios, lo visten de San Judas Tadeo, de jugador del Santos, de bombero, de doctor...
Tradiciones novohispanas que se han transformado en el tiempo, que dan color a la vida y elementos de identidad religiosa y cultural, que no hacen daño a nadie y son un buen pretexto para la reuníon en el trabajo, el barrio, los grupos de amigos y las familias.
El Niño Dios tiene padrinos, pueden ser elegidis por una cantidad de años determinada, o para siempre por las fsmilias que colocan en el Nacimiento al Niño Dios.
En los mercados de La Laguna, como el " Benito Juárez", en Torrreón; el "José Ramón Valdés" en Gómez Palacio, o el "Donato Guerra" en Ciudad Lerdo, se pueden conseguir trajes, sillas para sentar al Niño y Dios y accesorios para celebrar el fin de la temporada navideña y esperar al Carnaval.





































