martes, 7 de julio de 2009

Adíos Torreón Decó




El Torreón Decó desaparece...se olvida.

Reescribo un texto sobre la arquitectura "Decó" en Torreón, Coahuila, México, que me publicaron en "Ámbito arquitectónico" de la Asociación de Instituciones Nacionales de Enseñanza de la Arquitectura (Zona Norte), con algunas reflexiones actualizadas,lamentablemente, porque la destrucción y el olvido continúan.

Torreón, Coah., pasó rápidamente de las carpas de lona alrededor de la estación del tren (1886) , a los edificios de adobón y a las fábricas donde se procesaban los productos del campo lagunero. Llegaron miles de inmigrantes europeos, asiáticos, americanos y mexicanos, trabajaron con tanto entusiasmo en esta la tierra del "Oro blanco", que el rancho del Torreón (1850), luego Villa, fue declarada ciudad en 1907.

Para 1910 se contaba con una importante arquitectura neoclásica como el Banco chino, el Casino de la Laguna o La Ciudad de París y el arranque de la Iglesia de Guadalupe entre otros ejemplos.

El cruce de los ferrocarriles de Matamoros, Tamaulipas, a Mazatlán, Sinaloa (que nunca se terminaría) y de México, D.F. a Paso del Norte (hoy Ciudad Juárez, Chihuahua), sumado al auge agro industrial derivado de los caudales de los ríos Nazas y Aguanaval, dieron a esta tierra un auge impresionante en los primeros 40 años del siglo XX.

Esplendor ideal para dos corrientes arquitectónicas de los años 20: el neo colonial mexicano auspiciado por el fervor nacionlista emanado de la SEP de José Vasconcelos, que más tarde tendría ejemplos como la Preparatoria Venustiano Carranza frente al bosque del mismo nombre y el surgido de la Feria Internacional de las Artes Decorativas (Art Decó) en 1925 en París, Francia.

Gobernantes como Nazario Ortíz Garza, constructores como Isauro Martínez y nuevos ricos llegados de todas partes, pagaron por contar con el último grito de la moda arquitectónica. Se pasó del adobón desnudo de los hoteles del barrio de la Alianza, a la cubierta de cantera de casinos y bancos y más tarde, a la monumentabilidad de los estadios y los boulevares del centro de la ciudad.

Para estas clases sociales emergentes nada mejor que un estilo ecléctico por excelencia como el art decó que mostraba la sencillez rectílnea del nuevo mercado Juárez, el teatro Martínez o el puente de Torreón a Gómez Palacio, Dgo. para mostrar el poderío económico, la modernidad de las familias de emigrantes que se enriquecieron en estos lares.

Colores tierra por doquier, una ciudad trazada con simetría por Federico Wulff desde su casa en el cerro , la novedad de edificos de departamentos construídos por el arq. Urdapillera en la calle Falcón (hoy en abandono), los decorados en los cuatro accesos al mercado Juárez... dejaron atrás el afrancesamiento del Hotel Salvador y mostraron diversos aspectos del decó, como la influencia mozárabe del hotel Galicia, frente a la plaza de armas.

Don Isauro Martínez y su maestro de obras, Don Blas Cortinas, con el apoyo del pintor español Salvador Tarazona, construyeron casas, teatros, puentes... apoyados en postales del viejo mundo, del oriente medio, la India, toda referencia era válida para una casa como regaldo de bodas a la hermana adorada, para funciones de teatro o casas de comercio...

Así se construyeron el estadio de la Revolución, el edificio eléctrico, el comercio "El Emporio" de Gómez Palacio, Dgo., el cine "Princesa" (hoy desaparecido), algunos sueños se quedaron a medias, como el teatro al aire libre a espaldas del estadio de la Revolución, sólo quedaron las columnas monumentales enmedio de canchas deportivas.

Extravagancias de una época de agricultores millonarios, comerciantes palestinos, libaneses franceses, impresores holandeses, ingenieros ingleses, estadounidenses, candienses, abarroteros y hoteleros españoles que mandaron construir un decó con añadidos árabes, góticos, franceses en una sociedad que intentaba demostrar la riqueza del campo lagunero, misma que terminaría en loos años 80 del mismo siglo XX, cuando los lujos de "La Alhambra" en la Calzada Colón, terminaron en unrestaurante sin comensales y luego en la picota que construyó locales comerciales sin remordimiento alguno.

Hoy la picota sigue adelante, o descansa mientras ve que los edificios se caen solos, como la casa de la Morelos casi esquina con Valdés Carrillo, o la hermosa casa de la Treviño entre Morelos y Matamoros, cuya custodia está entre el Ayuntamiento y una Universidad local (ambas dicen que el otro es el responsable de su deterioro).

Nadie da razón de la perdida de un patrimonio no solo art decó en la Laguna, tampoco sabemos la razón del abandono y destrucción de testimonios neo góticos, neo clásicos y de la arquitectura del ladrillo en las ciudades laguneras, ciudades jóvenes como Matamoros, San Pedro y Torreón, en el estado de Coahuila y Gómez Palacio y Lerdo en el estado de Durango, que conocen los reglamentos del INAH para proteger a edificios de carárcter histórico, demasiado tarde, cuando su patrimonio ya no existe.

Qué pena.

Luego hablaré de testimonios arquitectónicos del acontecer histórico lagunero, en ranchos, ejidos y pueblos laguneros.

3 comentarios:

  1. Muy bien Don Angel, a la distancia me trae recuerdos gratos y el reencuentro con mi identidad orgullamente lagunera...

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  2. ES UNA LASTIMA QUE NO SEPAMOS APRECIAR NUESTRA RIQUEZA EN ARQUITECTURA AQUI EN TORREON, A MI ME ENCANTA IR AL CENTRO Y VER TODAS LAS CASAS Y EDIFICOS CON ELEMENTOS ART DECO, PERO DESGRACIADMENTE NO HAY NI UN SOLO EDIFICIO QUE SE ENCUENTR EN BUEN ESTADO.
    LA PRIMERA FOTO ES UN EDIFICIO QUE ME ENCANTA DARIA MI VIDA POR TENER UNA CASA ASI UTENTICA
    :( QUE TRISTEZA ME DA VER QUE SE ENCUENTRA EN PESIMO ESTADO. :(

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  3. http://algodeaquialgodealla.wordpress.com/

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